Miriam es etérea como el viento y efímera como las pinzas que pierde a menudo al tender. Le gusta que sean de colores y que causen contraste con el color de la ropa.
Suele ir con el barreño a la colina más alta del pueblo donde vive, bien cargado de la ropa húmeda. Allí el viento sopla fuerte y hace que los vestidos revoloteen acariciando sus rodillas.
Para Miriam, que escribe cositas simples pero muy interesantes y reflexivas en su blog, http://ilusionesfantasiasyquimeras.blogspot.com/



